Un buen escaneo empieza antes de pulsar la cámara
Luz, encuadre y orden: pequeños cuidados que hacen más legibles tus apuntes, recibos y documentos.
Guía de la colección original de Folio.

Un recibo con sombras o unos apuntes torcidos cuestan más de leer y de convertir en texto. La diferencia no siempre está en la cámara: preparar la hoja y revisar la captura puede ahorrarte una segunda sesión de escaneo.
Prepara una escena sencilla
Coloca la hoja sobre una superficie plana que contraste con el papel. Busca luz uniforme y evita que el teléfono proyecte una sombra sobre el texto. Si el documento tiene pliegues, alísalo con cuidado; si el papel brilla, cambia el ángulo de la luz antes de fotografiarlo.
Acércate sin cortar información
Mantén el teléfono paralelo a la hoja e incluye las cuatro esquinas. Revisa el enfoque en el texto más pequeño, no solo en el título. No recortes números de página, sellos o notas al margen que puedan servir para interpretar el documento.
Piensa en quien lo va a leer
En un conjunto de apuntes, captura las páginas en orden y evita alternar orientación vertical y horizontal sin necesidad. En un recibo largo, comprueba que se vea el total y el detalle de los conceptos. Amplía cada captura antes de dar el trabajo por terminado.
De imagen a texto que puedes reutilizar
Si ya tienes un escaneo, el OCR permite intentar recuperar su texto para buscarlo o editarlo. Revisa especialmente cifras y escritura poco clara. Folio para iPhone está en desarrollo; el acceso Desde mi iPhone muestra el anuncio de próxima disponibilidad, no una transferencia de archivos activa desde ese botón.
Antes de darlo por terminado
- Texto enfocado hasta en las esquinas.
- Página completa, sin reflejos ni sombras fuertes.
- Orden y orientación revisados antes de compartir.
Dale una segunda vida al texto de tus escaneos.
Explora OCR con un archivo que ya tengas y revisa el texto obtenido.


